El riesgo y la tragedia no pueden seguir .Los pescadores artesanales necesitan protección en su trabajo y tanto Indespa como el Gore Biobio deben actuar antes el peligro que se cierne sobre los hombrs y mujeres del mar
-El recurso cada dìa màs lejano de la costa obliga alto consumo de combustible
-No han recibido ninguna señal del pago compensatorio anunciado por el Gobierno
-Los precios del recurso en las costa baja cada dìa màs
-La distribución de lo capturado es dividido entre los tripulantes y el dueño de la embarcación…un trabajo que muy poco deja
“El accidente de la embarcación María Elena II en Talcahuano vuelve a evidenciar una crisis que la pesca artesanal del Biobío viene advirtiendo hace tiempo. No son hechos aislados. Hace pocas semanas situaciones similares afectaron a pescadores en la Región del Maule durante faenas de captura de jibia. Nuevamente vemos a trabajadores del mar arriesgando su vida para llevar sustento a sus hogares” dice Cristian Arancibia, Presidente del Directorio de Ferepa Biobio.
“Mientras la autoridad marítima investiga las causas del volcamiento, incluyendo una eventual sobrecarga, existe una realidad económica imposible de ignorar. La desaparición temporal de la jibia dejó meses sin ingresos para muchas familias, y ahora que el recurso reaparece, los bajos precios pagados por intermediarios apenas permiten cubrir costos operacionales cada vez más altos, especialmente el combustible” agrega.
“Esa presión económica obliga a muchos pescadores a maximizar cada salida al mar, muchas veces operando al límite. Y cuando las condiciones cambian u ocurre una emergencia, el resultado puede transformarse en tragedia”.
Luego agregó “Aquí no basta sólo con hablar de autocuidado. La seguridad es fundamental, pero también existe una cadena económica que empuja estas situaciones. No se puede seguir pagando precios miserables a costa del riesgo extremo que enfrentan diariamente los pescadores artesanales”.
“Desde Ferepa Biobío hacemos un llamado urgente al Gobierno para acelerar las ayudas comprometidas al sector, especialmente en combustible, donde hasta ahora sólo existen anuncios. Las familias pesqueras no pueden seguir esperando.También debemos fortalecer la cultura del autocuidado y la responsabilidad colectiva. Porque detrás de cada embarcación hay familias esperando en tierra. Y porque ningún pescador debería verse obligado a elegir entre el hambre o el riesgo de no volver a casa”, concluyó






